jueves, 2 de septiembre de 2010

Hermanos de "Montecristi"

VH:. René Nardo Ipsán


Por Hno:. Jesús Marcos García

El VH:. René Nardo Ipsán se inició en la Logia “Montecristi”, el día 6 del mes de Junio de 1945. Fue ascendido a Compañero Masón el día 10 del mes de Octubre del propio año y la Cámara del Medio lo recibe en su seno para otorgarle el Sublime Grado de Maestro Masón el día 24 del mes Julio del año 1946. En el momento de su iniciación tenía 27 años, estaba soltero y era de profesión “mecánico”.

Desde el mismo instante de su iniciación, en su alma noble y bondadosa se arraiga un infinito amor por la masonería, convirtiéndose en un extraordinario y excelente masón. Sus primeros trabajos funcionales en la logia son como vocal de la Comisión de Beneficencia. Demostró tanta responsabilidad y fraternidad en su trabajo masónico, que en los años 1950 y 1951, es designado para guiar a los jóvenes Esperanzas de la Fraternidad; Instructor de los AJEF. En los años 1952 y 1953 la logia lo designa: Asesor de las Hijas de la Acacia.

En las Elecciones Generales del año 1959, forma parte con los VHnos:. Dr. Lucilo Díaz Fernández y José A. Ipsán Hernández, de la candidatura de oposición y que deseaban en “aquellos turbulentos momentos” que su logia se proyectase por los correctos caminos de los principios masónicos. La candidatura obtuvo un rotundo triunfo y el VH:. René resultó electo Segundo Vigilante para el año 1960. En ese año supieron encauzar a su logia y alejarla de influencias ideológicas profanas.

En el año 1961 es designado nuevamente Instructor de los A.J.E.F. Eran momentos muy difíciles en el campo de las ideas y su nombramiento obedecía a la necesidad de situar al frente de aquella juventud a un hermano experimentado y de la mesura del Venerable Hermano Nardo Ipsán.

De los años 1962 a 1969 ocupa el Sitial Salomónico, como Venerable Maestro de su Madre Logia “Montecristi”. En el año 1969, viendo ya cercana su salida al exterior, no aspira al cargo de Venerable Maestro y es elegido Orador, cargo que ocupó en el año 1970 y fue su último como funcionario.

Sus deseos de perfeccionamiento masónico lo hicieron incursionar en la Masonería Filosófica, obteniendo el Grado 18 “Soberano Príncipe Rosa Cruz, Caballero del Aguila y el Pelícano”, en el Soberano Capítulo “Jorge R. Costa No. 92” de los valles de San Cristóbal, Pinar del Rio, el día 16 del mes de Marzo del año 1964. Torre Filosófica que presidió en 1965.

Representó a su logia en muchas oportunidades a las Sesiones de la Alta Cámara, como Representante Suplente. Mantuvo estrechas relaciones con los grandes de la Masonería Cubana de aquella época. Fue amigo personal de los Ilustres Hermanos, Rodolfo Martínez Gómez, Cóndon Cestino, Roberto L. Ferrer Rodríguez, Aparicio Aparicio Paneque, Facundo P. Díaz Díaz, Avila Acosta, Romero Márquez, Guillermo García Ovies, Rivera Maldonado y muchos más cuyos nombres siempre se mantendrán vigentes en la Masonería Cubana.

En las Elecciones Generales celebradas por la Gran Logia de Cuba el día 26 del mes de Marzo del año 1967 es elegido Gran Segundo Diácono de la Gran Logia de Cuba de AL y AM, cargo que ocupó hasta el día 21 del mes de Marzo del año 1969. Convirtiéndose en el primer hermano de la Logia “Montecristi” que ocupa un cargo en la Gran Logia.

En los años de 1966, 1967 y 1968, la Resp. Logia “Fermín Valdés Domínguez” de los valles de La Habana, le extiende Diploma de Reconocimiento en pago a su meritoria labor. La Resp. Logia “Juan Bruno Zayas”, de La Habana, también le galardonó con Diploma de Honor en el año 1967, por su ingente labor.

Su Madre Logia “Montecristi” en justo reconocimiento a su bregar masónico y conducta ciudadana, el día 30 del mes de Octubre del año 1969 le declara Venerable Maestro Ad-Vitam. Siendo el segundo hermano de “Montecristi” en disfrutar de esta distinción. El primero lo fue el VH: Ramón Fiallo Borges, el día 14 del mes de Diciembre del año 1928.

Representó ante su Logia”Montecristi”, como su Garante de Amistad, a las hermanas logias “Luz de Candelaria”, “Fermín Valdés Domínguez”, “General Pedro Díaz Molina (Cabañas); “Juan Bruno Zayas” y “Fiat-Lux” (San Juan y Martínez).

Causa baja en su Madre Logia, por abandono del país, el día 23 del mes de Febrero del año 1972, aunque esta baja es simbólica, ya que parte de su corazón se quedó en su pueblo y en su logia. Al abandonar Cuba lo hace vía España. Durante su estancia en la Madre Patria tiene que guardar silencio absoluto sobre su militancia masónica y verse impedido de desarrollar actividades en ese campo. En aquellos momentos estaba en el poder la Dictadura Franquista y la masonería era perseguida y salvajemente reprimida. Siendo España el único país que la condición de masón era contemplada como un delito, sancionado por el Código Penal.

Para un masón el momento más importante en su vida fraternal, es el día en que recibió la Luz Masónica. En “Montecristi” existimos trece hermanos que vimos la Luz de la Verdad bajo la Veneratura del VH:. René Nardo, además de los que forman parte de la Asociación de Masones de Montecristi en el Exterior (EL GRUPO MONTECRISTI). De estos trece hermanos, tres nos hemos sentado en su sitial, como Venerables Maestros: Jesús Marcos García, Manuel González Hernández y Armando Ramos Rodríguez.

Actualmente, el VH: René Nardo reside en valles floridanos, pero nunca ha olvidado su condición de masón y el amor que siente por su logia “Montecristi”. Es un entusiasta miembro de la Asociación de Masones de Montecristi en el Exterior (EL GRUPO MONTECRISTI) y apoya al VH:. Osvaldo Gotera al frente de la misma.

Estamos seguros que al leer mensualmente el boletín “EL GRUPO MONTECRISTI” y enterarse de los logros y avances de su logia, se ha de sentir muy orgulloso y realizado, ya que él supo mantener la solidéz masónica de su logia y sentar pautas a seguir.

Gobernó a “Montecristi” y fue Gran Funcionario de la Gran Logia en los momentos más difíciles que le tocó vivir a la Masonería Cubana en el presente siglo; momentos en que solamente la hidalguía y el tesón de aquellos hombres, que como el VH: René estuvieron al frente, nos salvaron del derrumbe fatal.

Todavía se recuerda, con infinito sabor masónico, aquellas tenidas que magistralmente presidió de fuertes polémicas culturales-fraternales, entre los Hermanos Efrén Toledo, Arsenio Echevarria, Osvaldo Gotera, René Rodríguez Díaz y otros más. Su participación, al frente de sus tribunos, en las tenidas del Circuito Occidental, tan necesarias en aquellos tiempos y tan recordadas hoy.

Su recuerdo está presente y siempre estará en su Amada Montecristi. De mediana estatura, de caminar lento, de pelo y ojos que nos dicen de la presencia china en su familia y heredero del estoicismo que caracteriza a esa raza. De sonrisa fácil y trato afable.

Así, inmenso y majestuoso, lo vemos y lo sentimos perennemente en nuestra logia, y lo recordamos como deben recordarse los grandes y que nos enseñaron el camino a seguir, con el ejemplo de nuestro bregar y conducta. Gracias por tu ejemplo VH: René Nardo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.